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jueves, 1 de julio de 2010

Primer año

Como lo dije alguna vez –en la publicación ‘Génesis’ para ser más exactos- ‘El hijo de Yaneth’ nació con el único propósito de demostrarme a mí mismo que yo también podía ser un escribidor medianamente exitoso. Alentado por ‘Charlie Andriu’ –amigo, publicista y ex director de mi carrera- y ‘Andrea’ –la prepago que escribía en SoHo- me embarqué en esta difícil tarea de pretender entretener por medio de las letras, o morir en el intento.

A pesar de ser un hombre con grandes metas, mis aspiraciones con el blog eran demasiado bajas. Nunca me había enfrentado a un papel en blanco, nunca había demostrado interés alguno en escribir, nunca y óigase bien, nunca les había contado sobre mi vida a personas que ni siquiera conozco.

Mi plan nunca fue contar anécdotas de mi aburrida, predecible y cotidiana existencia. Yo quería tener un blog como dios manda: con fotos en 3D, videos de toda clase, porno, imágenes chistosas, artículos de opinión, porno, entrevistas exclusivas, películas pirateadas, ¿ya dije porno? todo eso. Lo que pasó fue que al ver que era un petardo para la tecnología –ya lo sabía, pero quería confirmarlo- entendí que esta vaina me iba a quedar algo grande.

Entonces me apegué a una de las pocas cosas hago bien: hablar mierda. Lo reconozco, no sé por qué dios me mandó tan particular talento, me conformo y desde aquí abajo le agradezco, al menos me mandó alguito: ahí como para que me defendiera como pueda.

Desde la primera publicación, el blogsito tuvo gran acogida. Recuerdo que una vez alguien me dijo que yo podría ser un diamante en bruto –lo de bruto lo tengo desde chiquito, no hay ninguna novedad en eso- y que si seguía con el mismo entusiasmo seguramente algún día sacaría un libro, libro que ella compraría, libro que por ahora no está ni remotamente entre mis planes. Pero bueno, se le abona el apoyo.

‘El hijo de Yaneth’ me ha traído muchas alegrías: no se imaginan lo mucho que disfruto oír reír a mi mamá cada vez que lee una entrada. Ella en su cuarto, yo en el mío, apago el televisor, le bajo todo el audio al computador y me dedico a contemplar sus carcajadas. Para mí no hay premio mayor que ese.

Nunca he querido dármelas de gracioso; mi intención nunca ha sido ser el creador del mejor blog del mundo, el que todos leen, el que recibe no-sé-cuántas visitar diarias. Por el contrario, prefiero dejarle eso a otros, no me interesa incluirme en disputas sin sentido. Mi mamá ya me dijo que este era el mejor blog que jamás haya existido en la vida, y para mí eso es más que suficiente.

Mi intención –citando a Andrés Caicedo- “es dejar un testimonio, primero a mí de mí, luego a dos o tres personas que me hayan conocido y quieran divertirse con las historias que yo cuento, aunque sean familiares míos, no importa, quiero escribir aunque sea mal, aunque lo que escriba no sirva de nada”

Hace exactamente un año, en una tarde como la de hoy, en este mismo cuarto, sobre esta misma cama, en el mismo computador, comiendo pandebono y sentado de la misma manera como estoy ahora que escribo esto, inicié esta aventura que no sé hasta cuándo durará ni a donde me llevará.

Por lo pronto espero seguir escribiendo con la misma alegría y entusiasmo con el que he venido haciéndolo desde el principio. Espero que sigan disfrutando mis textos tanto como yo disfruto escribiéndolos. Ustedes saben que toda crítica, toda corrección, toda madreada es siempre bienvenida, y, en el mejor de los casos, respondida.

Los dejo con este especial de aniversario que durará todo el mes. De antemano muchas gracias a quienes respondieron mi llamado y a cada uno de quienes son lectores de este humilde blog, puede sonar muy Jota Mario pero de verdad: sin ustedes probablemente esto no sería ni la mitad de lo que hoy es y representa.

Gócense este especial, no es porque sea el mío pero en serio está demasiado bueno. Tenemos invitados de gran talla y sus artículos son geniales. Quedo eternamente agradecido con ellos.

Mil y mil gracias.

PD: espere mañana el divertidísimo texto que Nicolás Samper escribió en exclusiva para nuestro blog.